28 jun 2011

...Y los sueños, sueños son...

Es verdad, pues: reprimamos
esta fiera condición,
esta furia, esta ambición,
por si alguna vez soñamos.
Y sí haremos, pues estamos
en mundo tan singular,
que el vivir sólo es soñar;
y la experiencia me enseña,
que el hombre que vive, sueña
lo que es, hasta despertar.

Sueña el rey que es rey, y vive
con este engaño mandando,
disponiendo y gobernando;
y este aplauso, que recibe
prestado, en el viento escribe
y en cenizas le convierte
la muerte (¡desdicha fuerte!):
¡que hay quien intente reinar
viendo que ha de despertar
en el sueño de la muerte!

Sueña el rico en su riqueza,
que más cuidados le ofrece;
sueña el pobre que padece
su miseria y su pobreza;
sueña el que a medrar empieza,
sueña el que afana y pretende,
sueña el que agravia y ofende,
y en el mundo, en conclusión,
todos sueñan lo que son,
aunque ninguno lo entiende.

Yo sueño que estoy aquí,
destas prisiones cargado;
y soñé que en otro estado
más lisonjero me vi.
¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño;
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.

5 jun 2011

¿Algún día?

De pie junto a la barra del bar, con una cerveza en la mano y la mirada hundida en cualquier losa, sin estar ni triste ni contento, ajeno al gentío del local. Sus amigos están fuera de lugar, y ni que decir tiene el resto de personas que le rodean.

Todo lo palpable carece de valor, y es que son esos minutos del día en el que sólo él y sus pensamientos importan realmente.

Todos se dan cuenta pero ya están acostumbrados, él nunca se ha comportado como los demás, siempre ha sido el raro, el que se ha equivocado de más. Y por seguro que nadie valora ese momento, ninguna persona presente en el local puede entender que significan para él esos minutos de intimidad.

El desgraciado retorna al mundo real, la melena rubia de la chica que ha entrado le ha hecho despertar. Todo vuelve a su lugar, la gente se vuelve a mover, la cerveza vuelve a correr, sus amigos vuelven a cantar y él se lo vuelve a preguntar, una vez más.

Desea con todas sus fuerzas que llegue ese día.