Cuando pasan tantas cosas en tan poco tiempo, cuando te das cuenta de que al mirar atrás sufres arcadas, cuando termina un año tan movidito y está por venir otro que se avecina aún más apasionante, en una época tan especial de la vida como la mía, en un momento tan concreto como éste y a vísperas de unos días tan especiales y a la vez tan habituales, decides que algo tiene que cambiar, ni por malo ni por bueno, pero ha de cambiar, y dado que no es ni la primera ni la última vez que lo hago, dándole más importancia a cosas que quizás no lo merecen, y de menos a otras que posiblemente si se dignen, no pienso esperar más, nos volveremos a ver, cuando lloras de recordar, ansías de vivir y odias de esperar. ¡Temed!
Feliz 2.012, que nada volverá a ser igual.
No hay comentarios:
Publicar un comentario