No hay nada mejor que la película más deprimente en el momento más deprimente, que provoque el llanto más forzado de la noche más indeseable, el grito ahogado de desesperación de la época más desoladora, los nudillos rotos de rabia contra la pared más dura, la sangre más roja frente al cielo más azul, la unidad más dubitativa ante el colectivo más indiferente, las no-acciones más estúpidas en las noches más inhóspitas, el desamor más fugaz frente a la amistad permanente, la actitud más infantil en un mundo de parbulario, el odio más concentrado en el cerebro más débil, los sentidos más maltrechos de una mente más enferma, el desconocimiento más terrible frente al futuro más incierto, la inutilidad consciente de un sujeto inerte.
Disfruten de la película
No hay comentarios:
Publicar un comentario